sábado, 31 de mayo de 2014
Creer en un ángel
Todos necesitamos creer en un ángel, antes de ver morir de hambre al
hombre arcángel que duerme en la cuna del pecho. En el barbecho de la
materia donde duermen las semillas de todos mis afectos, ahogadas en la
sequía que provocan mis defectos. No hay secreto, necesito creer en un
ángel nuevo, que vele por los sueños de amor perenne de mi alma, que me
de la calma, que me regale nueva esperanza, que lo que valga mi muerte
no sea nunca mayor de lo que valió mi vida; que me ayude
a cerrar viejas heridas con su voz, que el mundo atroz que nos rodea se
disuelva en su presencia. Necesito creer en un ángel de belleza, que
nos de la esencia de una nueva ciencia, donde amar sea el único
postulado, y haciendo a un lado el monstruo voraz de la razón, su alado
sustento, me sostenga en la emoción como equilibrista distante, viviendo
en el instante divino de la luz que ya adivino, en el oceánico azul de
tu mirada preñada de fugaces estrellas. Todos necesitamos creer en un
ángel, antes de quedar como juguetes rotos, encontremos un ángel que
crea en nosotros.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario